Fecha: 20 de Junio de 2018
Elaborada por ENDESA en colaboración con el Club de Excelencia en Sostenibilidad
La Guía de Buenas Prácticas para la Gestión del CO2 en la Empresa, dirigida y realizada por ENDESA en colaboración con el Club de Excelencia en Sostenibilidad, ha sido presentada para dar a conocer la actualidad en materia de cambio climático y que pretende servir de inspiración a las empresas que operan en nuestro país para que materialicen su compromiso con la reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero asociadas a su actividad.
Si bien es cierto que la mayor parte de las compañías ya contemplan estrategias y planes de actuación contra el cambio climático basadas en la disminución gradual del uso de combustibles fósiles, la apuesta por energías más sostenibles, fomentar la movilidad sostenible, entro otras, el cálculo de la huella de carbono se constituye como una potente herramienta a través de la cual tener un conocimiento exhaustivo de las emisiones de GEI de una empresa, y así poder realizar una correcta gestión de las mismas. En el caso de Endesa, la compañía comenzó el análisis de su huella de carbono 2009.
El objetivo de la guía es precisamente dar las claves para que grandes y pequeñas empresas aprendan a gestionar de forma eficaz su huella de carbono, tanto en su medición y gestión, ya que a la larga les ayudará a gestionar los riesgos y oportunidades de una compañía en relación a los GEI de los que es responsable de una manera global e integrada, puesto que abarca las emisiones asociadas a la cadena de valor completa del negocio, permitiendo incorporar la “componente carbono” a la toma de decisiones.
En la publicación se detalla cuáles son las distintas fases a seguir para la correcta medición de la huella de carbono, basados en la selección de la metodología, la definición del alcance de la huella de carbono, la recopilación de datos directores e indirectos con su posterior proceso de cálculo que sirven para hacer el informe final con su certificación y plan de acción con sus objetivos de reducción y, actuaciones previstas. Finalmente, se deberán establecer las estrategias que permitan mitigar y/o compensar las emisiones generadas por la organización.
Otras medidas de reducción de huella de carbono que se apliquen en la organización y que pueden implicar cambios en los hábitos del personal, reorganización del espacio o ajustarse a nuevas tecnologías o medidas de eficiencia también son ampliamente analizadas en la guía.