Fecha: 16 de Septiembre de 2018
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Los desechos plásticos podrían usarse como combustible para automóviles en el futuro gracias a un proceso innovador desarrollado por científicos de la Universidad de Swansea (en el País de Gales, Reino Unido).
Los investigadores han logrado transformar el plástico no deseado en hidrógeno, que a su vez podría usarse para hacer funcionar automóviles.
La mayoría de las botellas de plástico están hechas de PET (tereftalato de polietileno) que puede reciclarse pero a menudo terminan siendo quemadas o arrojadas al vertedero.
Para poder reutilizarlo, estos investigadores, someten el plástico a un proceso que produce gas de hidrógeno y que puede usarse, por ejemplo, para alimentar un vehículo con motor de hidrógeno.
Este proyecto, que está financiado por el Consejo de Investigación de Ingeniería y Ciencias Físicas y una compañía petroquímica de Austria, también ha mostrado cómo los restos del plástico podrían reciclarse para fabricar plástico nuevo.