Fecha: 16 de Noviembre de 2015
Programas de gestión del Plan de acción del PERPA
Uno de los programas incluidos en el Plan de acción del PERPA es el Programa de Gestión de residuos industriales, a los que la Ley 22/2011 define como los “residuos resultantes de los procesos de fabricación, de transformación, de utilización, de consumo, de limpieza o de mantenimiento generados por la actividad industrial, excluidas las emisiones a la atmósfera reguladas en la Ley 34/2007, de 15 de noviembre”.
El flujo de residuos industriales es muy heterogéneo ya que su composición
varía con el proceso productivo de procedencia. Así su clasificación se realiza
en dos grandes grupos: Residuos industriales peligrosos (RP) y Residuos
industriales no peligrosos (RInoP).
Los grandes productores de RInoP son los sectores eléctrico, siderúrgico, el de
la metalurgia primaria, las fundiciones, las industrias minerales y las industrias
agroalimentarias (estas destacan en la producción de biorresiduos); mientras
que el sector químico y farmacéutico, el siderúrgico, el de la metalurgia
primaria y transformación del metal son productores de residuos peligrosos.
Cabe señalar que muchos de los residuos industriales se gestionan a través de
gestores autorizados ubicados dentro y fuera del territorio asturiano; en el
caso de algunas instalaciones productoras se lleva a cabo autogestión del
residuo en las propias instalaciones (bien por eliminación en un vertedero
controlado, o bien mediante algún proceso de regeneración o tratamiento).
Es muy habitual que los RInoP sean considerados como subproducto y, por tanto,
su utilización en otros sectores industriales (p.ej. restos de la industria
agroalimentaria, utilizados en alimentación animal o fabricación de piensos),
no llegando en estos casos a canales de gestión de residuos.
El Programa de Gestión para los residuos industriales recoge 6 objetivos generales
(que a su vez se concretan en otros 5 objetivos específicos):
1.- Extender la recogida de residuos a todas las fracciones, y a todo el
territorio, para el total de las cantidades generadas, cuando sea técnica,
ambiental y económicamente recomendable.
2.- Incrementar la separación en origen de los diferentes materiales contenidos
en los residuos, y el porcentaje de residuo recogido sobre residuo producido.
3.- Incrementar la valorización material (reciclado, preparación para la
reutilización y transformación biológica de biorresiduos).
4.- Potenciar la valorización energética como vía de gestión preferente sobre
la eliminación, para aquellas fracciones no susceptibles de valorización
material, y bajo criterios de eficiencia ambiental, técnica y económica.
5.- Minimizar la cantidad de residuos que tienen como destino la eliminación en
vertedero.
6.- Procurar el desarrollo social y económico en actividades vinculadas al
sector de residuos en el marco de la economía sostenible.
Para alcanzar estos objetivos se ha considerado suficiente con establecer 2 líneas de actuación
(LA) que a su vez integran el desarrollo de un total de 12 medidas:
- LA 10.-
Mejora de la Gestión de los residuos industriales. Desarrollada en 8
medidas.
- LA 11.-
Infraestructuras para la valorización material y energética de los residuos
industriales. Desarrollada en 4 medidas.