Fecha: 10 de Marzo de 2016
Curiosidad práctica
En muchas ocasiones tenemos duda sobre si las pilas están gastadas o aún sirven, sobre todo si tenemos mezcladas pilas nuevas con usadas.
Con una sencilla comprobación podemos distinguir las que se han convertido definitivamente en un residuo de aquellas que todavía tienen utilidad:
Es suficiente con comparar dos pilas alcalinas y ponerlas sobre una superficie por separado, se elevan unos dos centímetros u se sueltan de golpe sobre la superficie. La pila que queda estable y vertical todavía es válida puesto que el líquido que hay en su interior, es decir su carga, es la que hace que se comporte así en la caída.
Por el contrario, si la pila se balancea y cae definitivamente es señal de que está descargada.